sábado, 11 de marzo de 2017

LOS LUNES: CIRCO EN EL CEMENTERIO CENTRAL DE BOGOTÁ

El pasado lunes visitamos una vez más el  Centro de la Memoria, Paz y Reconciliación de Bogotá y a la salida decidimos acercarnos al cementerio central de la ciudad, que se encuentra al lado. En él reposan los restos de la flor y nata del país, por lo que siempre es interesante darse un paseo por el mismo.

Desconocíamos que los lunes es el día elegido  por gente de los estratos bajos de la ciudad para rendir culto a una serie de personajes, que nos dejo sorprendidísimos.


La primera tumba donde se monta el circo es en la del astrónomo, matemático e ingeniero colombiano, de gran prestigio internacional, Julio Garavito. Sus investigaciones contribuyeron al desarrollo de las ciencias en Colombia durante el siglo XIX.  Fue director del Observatorio Astronómico Nacional y sus trabajos de investigación tuvieron proyección mundial. Falleció en 1920.

Imagen de Julio Garavito en los billetes de 20.000 pesos
El Banco de la República decidió inmortalizar su imagen en los billetes actualmente en curso de 20.000 pesos, billete que tiene tonalidades azules. Así que a sus devotos no se les ocurrió otra cosa que pintar la tumba del color del billete  y como la tumba la preside una columna truncada, frotar billetes con la imagen del científico, esperando que les conceda la gracia de multiplicar el valor  del mismo.

Además le llevan velas y flores en acción de gracias dejando todo perdido. Son docenas de personas que se agolpan sobre la tumba. 

A la izquierda la tumba de Garavito. La misma tumba el lunes pasado
El siguiente es la tumba de  Leo Siegfried Kopp, un alemán asentado en Colombia a partir de 1886 y fundador de la fábrica de cervezas Bavaria, que supuso para Colombia el inicio de la fabricación industrial de cervezas en el país, y la fábrica de vidrios La  Fenicia. Las empresas Bavaria son actualmente la mayor industria cervecera de Colombia y una de las más grandes del mundo.

Fundó el barrio La  Perseverancia,  próximo a la antigua  empresa cervecera,hoy desaparecida, para sus trabajadores, que contaba con agua corriente en las casas, autentico lujo para la época. Murió  en 1927.

En vez de estar enterrado en el cementerio  alemán, que se encuentra  al lado, lo está en el  Central. Su tumba está  adornada por una notable escultura dorada, que asemeja a la del pensador Rodin. Docenas de devotos hacen fila para hablarle al oído de la estatua, en secreto, a la vez que se le tocan la cabeza, para solicitarle los favores deseados, que suelen versar sobre temas laborales y de empleo. Además de amontonarle  flores sobre su tumba, la esperma de las numerosas velas que le encienden también lo  dejan perdido.

A la izquierda tumba de Leo Kopp. A la derecha la fila del pasado lunes para  hablarle  al oído 
La tercera tumba pertenece José Raquel Mercado,  dirigente sindical, originario de Cartagena de Indias, bracero de profesión, que llegó a Presidente de la Central de Trabajadores Colombianos- CTC –, próxima al liberalismo. Era de raza negra.

El 15 de febrero de 1976 fue secuestrado por el grupo guerrillero M-19. En ese tiempo el M-19 editó medio millón de ejemplares de un folleto, en el cual se presentaban supuestas cargos y pruebas  contra el sindicalista y realizan una especie de consulta sobre su posible ejecución, por traición a la clase obrera. La consulta debía manifestarse mediante grafitis en las paredes de la ciudad. Después de 64 días deciden ejecutarlo y depositar el cuerpo en un parque de Bogotá. Muchos deberían ser los cargos contra José Raquel para que una organización guerrillera de izquierdas asesinase a un sindicalista.

La tumba de José Raquel  Mercado, presidida por su busto, se ha convertido en un lugar de culto para la gente que busca sus favores, especialmente entre la población afrocolombiana. La tumba siempre suele estar llena de flores, velas y latas de cervezas que vertiéndola sobre su busto, aprovechan para restregársela por su cabeza y por el cuerpo. Común a todas las tumbas es aporrearlas con los nudillos de las manos en las diferentes partes de las mismas.

Sobando el busto de José Raquel, Observese los pozos de la cerveza derramada sobre su cabeza
Todas estas muestras exageradas y circenses se han convertido en un problema de orden público. Así es como los lunes se incrementa la presencia de fuerza pública y privada para vigilar los actos de la gente, para al final y la salir del cementerio cachear a los jóvenes en busca de elementos cortantes como cuchillos y navajas.

Preguntamos a la policía por qué lo hacían y nos dijeron que las bandas que visitan el cementerio acostumbraban a pegarse a la salida del mismo y nos aconsejaban que si queríamos visitar el cementerio, lo hiciésemos en cualquier día de la semana, excepto los lunes. Sin comentarios  

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