jueves, 24 de abril de 2014

UN CÁNTABRO, ORIGEN DE UNA SAGA DE IMPORTANTES INDUSTRIALES BARRANQUILLEROS

A finales del siglo XIX, Santa Marta ocupaba una situación estratégica y era el puerto de  mayor actividad de Colombia. Esa ciudad era punto de entrada y salida de fletes que se movían en aquel entonces entre los países caribeños. 

Esta circunstancia hizo muy atractiva la instalación de comerciantes en la ciudad que controlaban las mercancías que se importaban. Aunque en esta actividad sobresalieron los catalanes, la excepción la hacía un cántabro, nacido en Cartes en 1786, llamado Gregorio Obregón Bustamante. 

Había llegado a Santa Marta en 1810 y regentaba una pulpería, que eran los establecimientos dónde uno se surtía de todo. Desde comidas, bebidas, carbón, velas, telas…. Es decir todo lo necesario para la vida cotidiana. Nuestro paisano se caso con una colombiana descendiente de navarra por parte de padre, llamada  María Petrona Ujueta. Tuvieron cinco hijos.  

Uno de los hijos Andrés Obregón Ujueta continúa con los negocios paternos, casándose con Dolores Díaz Granados, mujer de una influyente y adinerada familia. Esta familia era propietaria de grandes extensiones de terrenos en el Departamento del Magdalena. Este matrimonio tiene un hijo Evaristo Obregón Díaz Granados, que será unos de los más importantes industriales  de Barranquilla de la época. Había nacido en 1848 . 

La construcción del ferrocarril Barranquilla – Sabanilla dinamizó el comercio en esa zona portuaria lo que propició un flujo migratorio de importantes comerciantes asentados en Santa Marta, hacia Barranquilla, que se convierte en la ciudad más dinámica del norte colombiano. Entre ellos los Obregón que llegaron en 1872. 

Nuestro hombre hizo de las exportaciones de ganado vivo hacia las Antillas y Centroamérica, de la actividad bancaria – es uno de los fundadores del Banco de Barranquilla- , de la navegación fluvial y de la importación de textiles ingleses, los ejes de su actividad empresarial.
 
Su primera aventura estrictamente industrial fue la creación en 1901 de la fábrica de jabones La Costeña, que, por aquella época, fabricaba unas 100 toneladas de jabón al mes.

 

Referencia de la fábrica de jabones, extraída del libro azul de Colombia


En 1909, por la sociedad formada anteriormente- Evaristo Obregón & Cía.- fundan la Fábrica de Tejidos Obregón,S.A. que fue la textilera más importante de Colombia entre los  años de 1910 y  1934.

Evaristo, ya apoyado por sus hijos que se habían formado en Inglaterra, consigue fabricar en Colombia, los textiles ingleses que durante muchos años había venido importando de aquél país. Al menos seis de los hijos de Evaristo eran accionistas de la sociedad.

 
La maquinaria era de procedencia inglesa y tuvo en algún momento colaboración  de técnicos catalanes, que eran los expertos de nuestra industria textil nacional.
 
 

Vista de las naves de Tejidos Obregón , S.A.

El declive se inicia a partir de 1940 donde no es capaz de competir con las grandes compañías textileras  antioqueñas. Cierra en 1957.
 
Cuadro de la capacidad instalada y plantilla a lo largo de los años
 
Mientras tanto el apellido cántabro Obregón había jugado un papel muy importante en la historia industrial y comercial del norte de Colombia, durante 150 años.

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