martes, 29 de diciembre de 2020

LOS TAMALES TOMAN NUEVA YORK

El tamal es un preparado culinario, de origen Mesoamericano, confeccionado con masa de maíz rellena de múltiples ingredientes, lo que produce una gran diversidad de variedades de tamales.

Hablar gastronómicamente de los tamales es muy complicado y no es el objeto de esta entrada, pues, siendo un plato de gran aceptación en todo el continente, cada país y dentro del mismo cada departamento, elaboran ciertos tipos de tamales, por lo que no es exagerado manifestar que deben existir varios cientos de variedades en todo el continente.

Vista   esa diversidad de tamales existentes por países y la gran aceptación que tienen, no es aventurado manifestar que el tamal es el emblema gastronómico del continente americano.

El diario El Pais, en su edición americana del día 29, recogía un interesante reportaje titulado: La crisis llena Queens de vendedores ambulantes. Como la pandemia ha provocado una crisis económica entre los más vulnerables, los inmigrantes sin papeles, con la vista gorda de las autoridades, se han lanzado a las calles a comercializar productos, entre los que sobresalen los tamales. El propio reportaje añade un par de imágenes donde se comercializa el tamal.


Venta de tamales en las calles de N.Y. Fotografía de El Pais. 

Para los que hemos residido en algunos países de ese continente, recordamos haberlos desayunado con frecuencia, sobre todo en los fines de semana, así como la proliferación de los puestos de las tamaleras, que forman parte de su economía familiar.

 Tamalera en las calles de Lima. Pintura de Hugo Orezzoli

Lo único que echo en falta son los bonitos y diversos envoltorios vegetales, con los que se presentan.


martes, 10 de noviembre de 2020

LA MALETA COLOMBIANA, DE CARLOS MARTÍN BERISTAIN

Carlos Martín es un médico y doctor en Psicología y un veterano investigador de las violaciones de derechos humanos en América Latina y otras regiones del mundo, así como referente en la atención psicosocial a las víctimas.  Además, es uno de los doce miembros que forman parte de la Comisión de la Verdad en Colombia y el único no colombiano. www.comisiondelaverdad.co

Es responsable de la parte internacional de la Comisión, es decir, aquél que tiene que ir buscando la verdad por el mundo, donde haya colombianos victimas de su guerra. Los exiliados colombianos se concentran en su propio continente, incluida la parte norte y en prácticamente todos los países europeos.

                                                                         Carlos Martín Beristain

Este hombre, que no sabemos de dónde saca el tiempo, mantiene regularmente un blog propio dentro de la Comisión, con numerosas entradas, que lleva por título: Una Maleta Colombiana. El nombre alude a la famosa maleta mexicana que describe la aparición de tres cajas de negativos fotográficos sobre la guerra civil española, de los corresponsales Gerda Taro y Robert Capa, halladas en 1995, entre las pertenencias del general mexicano Francisco Javier Aguilar, embajador de México ante el gobierno de Vichy, en los años 1941 y siguiente.

Esos negativos que, después de muchas vicisitudes, sobrevivieron al exilio se convirtieron en un testimonio de la guerra civil española. Carlos con el título de su blog nos propone que el trabajo de la Comisión sobre el exilio, tenga un día también ese destino. Que la maleta no se pierda en ningún desván del olvido.


                                                                                  Cabecera del blog de Carlos 

Con más de ochenta entradas, Carlos Martín desarrolla en boca de sus entrevistados conceptos como dignidad, valor, verdad, miedo, memoria, exilio, distancia…con la maestría propia de un experto.

Invito a los lectores a que sigan este blog. Les dejo el enlace de su última entrada escrita ayer mismo: https://comisiondelaverdad.co/actualidad/blogs/las-otras-resistencias


miércoles, 7 de octubre de 2020

DE VUELTA A LA FRONTERA COLOMBO-VENEZOLANA DE CÚCUTA

 

Durante diciembre del pasado año y el mes de enero del presente, tuve oportunidad de visitar el magnífico caos de las tres fronteras colombo-venezolanas del Norte de Santander. De la impresión que me causaron ya dejé escrito sendas entradas en este blog.

Si vuelvo ahora es para hacerme eco de una exposición de la artista mexicana, Teresa Margolles, residente en Madrid,  titulada Piedra, donde cuenta la historia de las carretilleras, mujeres que armadas de carretillas transportan mercancías en el puente internacional Simón Bolívar, que define la frontera, la más importante de las tres, entre Colombia y Venezuela. Un trabajo duro, precario, mal pagado y peligroso de por sí que, desde el cierre rodado de dicha frontera, se ha convertido en una apuesta con el destino. El proyecto de exposición se recoge en el Museo de Arte Moderno de Palma de Mallorca.

                                                            Fotografía de la exposición “Piedra”

Se calculan que unos 38.000 venezolanos cruzan diariamente a Colombia; 30.000 lo hacen por las fronteras y el resto por trochas. Este trasiego se hace fundamentalmente para comprar productos básicos en el lado colombiano, ante la escasez de los mismos en su país. Esto requiere de una logística de transporte como son las carretilleras, porteadores, taxistas, dueños de busetas y micro buses, que no paran de mover hombres y mercancías hasta ese límite fronterizo que cruzan andando.


                             Una imagen de la crisis; billetes de 100 bolívares. Todos esos billetes equivalen a 85 € del 2017

Precisamente, en este contexto de grave crisis económica del sálvense quien pueda, aparecen estas mujeres carretilleras, mano de obra invisible y vulnerable en un lugar tan peligroso. De eso trata la exposición de Teresa, de interpelarnos sobre la peligrosa indiferencia, para que no se olviden las pequeñas historias privadas de dolor y lucha, que merecen respeto y atención y que son una vergüenza para toda la humanidad.

NOTA. Las fotografías pertenecen a la autora de la exposición 


lunes, 14 de septiembre de 2020

LA EMPRESA ESPAÑOLA OHL, CONSTRUIRÁ EL MUSEO DE LA MEMORIA DE COLOMBIA

En días pasados ha sido adjudicado el concurso para la construcción del edificio del Museo de Memoria de Colombia, a la empresa española OHL, en su sucursal colombiana.

El edificio del Museo de Memoria de Colombia tendrá 14.139 metros cuadrados de área construida en seis pisos y un sótano. Habrá cinco salas de exposición, espacios para la creación y exhibición de obras artísticas, un lugar para el Archivo de Derechos Humanos, un centro de documentación, un teatro multiactividad, entre otros. El diseño fue escogido entre más de 70 propuestas que se presentaron en un concurso internacional de arquitectura en 2015. 

               En primer término, ubicación del futuro Museo de la Memoria de Colombia, en Bogotá

El Museo de Memoria de Colombia es un proyecto de Nación. Será un espacio para comprender la tragedia que ha significado la violencia para los colombianos, su impacto y responsables, y sobre todo un lugar para dignificar a las víctimas del conflicto armado. Un referente para que las futuras generaciones comprendan que no se puede repetir el desastre del conflicto armado.

Se espera que la obra empiece en septiembre de este año y termine en 2022


viernes, 17 de julio de 2020

EN DEFENSA DE LA COMISIÓN DE LA VERDAD DE COLOMBIA

La Comisión de la Verdad, https://comisiondelaverdad.co/ , es una comisión derivada de los acuerdos de paz de la Habana y tiene por misión principal elaborar un relato que esclarezca lo ocurrido y explique la complejidad de los sesenta años de conflicto armado en Colombia. Tenía tres años de plazo y todavía le queda algo menos de la mitad de ese tiempo.

Algunos miembros de la comisión los conocía por sus publicaciones leídas mientras residía en Colombia -el país donde más he vivido descontado el de nacimiento- y del resto me parece que sus currículos son extraordinarios y adecuados para la difícil tarea encomendada. En cuanto a los primeros hablo del jesuita Francisco de Roux, de la periodista Marta Ruiz, del tristemente fallecido, en mitad del encargo, Alfredo Molano y de nuestro compatriota, el médico vasco, Carlos Martín Beristain. Este último mantiene un blog personal titulado: una maleta colombiana, cuyas entradas son una delicia. https://comisiondelaverdad.co/actualidad/blogs/carlos-martin-beristain

Miembros de la Comisión de la Verdad. Falta su presidente F. de Roux

Tengo muchas expectativas puestas en esta comisión. Quisiera no morirme sin haber leído el informe final, que pienso adquirir los suficientes ejemplares para regalar a cada miembro de mi familia colombiana, a modo de biblia para que conozcan lo que pasó en una parte importante de sus vidas.

No soy ingenuo y conozco las dificultades en las que trabaja la comisión. Para conocer la verdad se necesita que todo el mundo contribuya a ella y no espero prácticamente nada de la que puedan aportar el poder económico y las fuerzas armadas.
  
El resto de dificultades las pone esa derecha fascista colombiana, de gran presencia en los aparatos del estado y en el partido que gobierna el país, el Centro Democrático. La ultima embestida la ha propinado el ex ministro de Defensa y ex embajador de Colombia ante los EE. UU, nombrado por JM Santos, Juan Carlos Pinzón.  

En días pasados JC Pinzón escribía en su Twitter sobre la Comisión de la verdad:  "El país requiere verdad y reconciliación. No es creíble para toda la sociedad. Tiene visión sesgada. Mayoría de los comisionados registran afinidad ideológica o nexos con grupos armados. Se debe ampliar e incorporar nuevos miembros que den balance y confianza".
Viñeta del humorista gráfico colombiano Vladdo sobre el tuit de Juan Carlos Pinzón

Este ciudadano sabe que su tuit, escrito hace solo media docena de años, hubiese representado el señalamiento –nexos con grupos armados- para el asesinato de los miembros de esa comisión. Por menos, descansan bajo tierra una gran cantidad de hombres y mujeres honestos que, en su día pretendieron hablar claro. 

En qué estaría pensando JM Santos para darle cargos a este energúmeno.



martes, 28 de abril de 2020

LA CANTABRIA FALLIDA, EN LA ORINOQUIA VENEZOLANA II


La Nueva Cantabria se sabe que fue fundada en 1644 por el gobernador y capitán general de la Guayana, Martín de Mendoza, como primer poblado de colonización a orillas del Orinoco, con criterio agroproductor y abierto a la economía colonial.

Se instala en las proximidades del poblado indígena Caraboto, al oeste de un cerro, junto a la boca del río Guárico, en un lugar estratégico que algún autor sitúa en 7º 39´ N y 66º 15´ W, y que coincide con la actual población de Cabruta.

Fotografía aérea de Cabruta. Las Coordenadas de la Nueva Cantabria, coinciden con las de esta población. El cerro citado es el que aparece a la izquierda del casco urbano
Una vez llegada la expedición a Nueva Cantabria, Jacinto de Carvajal se queda en la misma, mientras el capitán Ochogavia continúa navegando Orinoco abajo, hasta la Guayana, para dar cuenta al gobernador de su descubrimiento.

En ese tiempo Jacinto ejerce de su oficio y nos relata las bondades del poblado que lo acoge. Dice:

Nueva Cantabria, situada en ella iglesia, plaza, rollo, cárcel, calles, casas, fragua, con disposición de carnicería, aguada, puerto, bajeles, ciénaga abundante para pescas, como muy crecidas tropas de ganado vacuno para el abasto sobrado de la carne, sin que faltar pueda en el discurso del año toda su abundancia, con un palenque muy fornido para su encierro.

Soneto del descubridor dedicado al Gobernador 
También nos describe las actividades cotidianas de los soldados:

Después de haber oído misa se divierten en sus asiduas pescas, tirar al blanco, limpiar sus armas, tejer cuerda, labrar alpargatas, perfeccionar balas, hacer municiones menudas, matar paujíes, pavas reales, patos y otra volatería de que abundan en las márgenes del Orinoco. 

La existencia de la Nueva Cantabria fue efímera. La baja Orinoquia fue un terreno convulso por la presencia temprana de los holandeses y posteriormente de los ingleses. La integridad territorial fue perturbada en 1648 a raíz de la firma  tratado de Munster cuando España admite inserciones extremo orientales del terreno guayanés de Holanda y de Francia.

Casi cien años más tarde el misionero Juan Rotella fundó una misión en las proximidades, sin saber de la existencia de la Nueva Cantabria. 

Dibujo de Jacinto de Carvajal, autor del documento 

viernes, 24 de abril de 2020

LA CANTABRIA FALLIDA, EN LA ORINOQUIA VENEZOLANA I


A mediados del siglo XVII, la compleja y vasta región del Orinoco, conocida actualmente como la Orinoquia, era un lugar inhóspito y lleno de peligros debido, a su geografía y a la gran diversidad étnica.

También para la corona española era un lugar estratégico dispuesta a abrir vías comerciales de comunicación entre la tierra firme y España. Se suponía que acercando mercancías al Orinoco a través de sus caudalosos afluentes, podrían situarlas en el océano Atlántico con relativa facilidad, por ejemplo, en Puerto España, actual capital de Trinidad y Tobago y de aquí a la península.

Con el ánimo de estudiar esa ruta fluvial desde los Llanos colombo-venezolanos, se organizó una expedición en 1647 al mando del militar barinense Miguel de Ochogavia. Partiendo desde Barinas, se trataba descender por el río de Santo Domingo, hasta alcanzar el rio Apure del que es tributario, para a través de éste arribar al Orinoco.

Dibujo del documento. Parte superior Barinas, a la derecha río Santo Domingo que desemboca en el Apure , que a su vez lo hace en el Orinoco, que aparece pintado horizontalmente. En su margen izquierda Nueva Cantabria
El viaje se inició el 10 de febrero de 1647 y en la expedición se integraba un monje domínico, de origen extremeño, Jacinto de Carvajal quien a la postre narraría las vicisitudes del viaje en un espléndido documento denominado: Descubrimiento del río Apure.
Portada de la publicación del documento de Fray Jacinto de Carvajal
El documento recoge observaciones geográficas, etnográficas, botánicas y zoológicas.  Se descubrieron y nombraron numerosas islas, restos de asentamientos indígenas, se catalogaron los raudales y, por último, establecieron contactos con diversas etnias.  Era lo más parecido a una expedición científica.

Tras 48 jornadas de navegación llegan a un poblado a orillas del Orinoco llamado Nueva Cantabria. Personalmente desconocía la existencia de un poblado con ese nombre, del que no queda ni rastro. Precisamente en él, nuestro religioso escribe la finalización y firma el documento.

Final del documento con su firma, llevada a cabo en Nueva Cantabria
Para una segunda entrega trataré de profundizar qué era eso de la Nueva Cantabria y dónde se ubicaba.