viernes, 22 de noviembre de 2019

ANTONIO DE LA TORRE Y MIRANDA, UN PALENTINO FUNDADOR DE PUEBLOS EN COLOMBIA


Antonio de la Torre había nacido en el municipio de Villada, Palencia, en 1734, desempeñándose como militar de profesión, sirviendo a la corona española desde diferentes responsabilidades. Estuvo destinado en el Virreinato de Nueva Granada, durante catorce años –de 1772 a 1786- donde realizó diferentes misiones.

Antonio dejó escrito un interesante documento, cuya cabecera reproducimos, que lleva por título: Noticia individual de las poblaciones nuevamente fundadas en la provincia de Cartagena… objeto de esta entrada, misión llevada a cabo entre 1774 y 1778, en la entonces provincia de Cartagena de Indias, que actualmente englobaría, como mínimo, los territorios de los departamentos actuales de Bolívar, Sucre y Córdoba.

Cabecera del documento

A nuestro protagonista se le encarga la misión de fundar y refundar las poblaciones dispersas, de la antigua provincia, situada en el Caribe colombiano. Se trataba de reorganizar el vecindario que vivía disperso en la ilegalidad e incorporarlo al orden jerárquico español.

Antonio en esta labor de funcionario real y militar representó los valores de la Ilustración Española. En cada pueblo que fundaba o refundaba, trazó las plazas, las calles de cada pueblo, erigió la iglesia, nombró las autoridades civiles y religiosas, repartió las tierras  y, lo que es más importante, infundió en ese vecindario interés por las labores agrícolas y artesanales impulsando la producción campesina, abastecedora de productos a la cabecera provincial, mediante la apertura de caminos y vías de comunicación con ella. Para una segunda entrega dejamos el trazado de los caminos abiertos.

Se produjo una pequeña revolución agrícola, incorporando siembras que poco se conocían y la cría de ganados de asta, caballar y cerda. Salvó de la ociosidad a no pocas mujeres instruyéndolas para trabajar en manufacturas diversas sobre todo del algodón, para la fabricación de hamacas, ruanas, fajas, guantes.. y otras producciones realizadas con fibras vegetales como el fique y la palma de moriche. 

        FUNDACIONES Y REFUNDACIONES EFECTUADAS POR ANTONIO MIRANDA, ENTRE 1774-1778

Nombre pueblo
Nombre actual
Nº de familias
Nº de vecinos
Departamento actual
1.Santa Ana
(Isla de Barú)
Santa Ana
119
640
Bolívar
2. San Josef de Rocha
Igual
120
630
Bolívar
3. Pasacaballos
Igual
72
280
Bolívar
4, Arjona ®
Igual
250
2.000
Bolívar
5. Ternera
Igual
50
230
Bolívar
6. San Juan de Timiriguaco
Villanueva
60
258
Bolívar
7. San Benito Abad
Igual
299
1.368
Sucre
8. San Luis de Sincé
Sincé
330
1.580
Sucre
9. Corozal®
Igual
473
3.055
Sucre
10. San Cristóbal
Caracol
65
325
Sucre
11. San Francisco de Sincelejo®
Sincelejo
325
2.855
Córdoba
12.San Rafael del Chinú®
Igual
300
1.847
Córdoba
13. San Juan de Sahagún
Sahagún
207
1.057
Córdoba
14. Santa Rosa de Flamenco
Flamenco
60
302
Sucre
15. San Josef de Jolojolo
Jolojolo
80
360
Sucre
16. San Francisco de Asís
Ovejas
78
448
Sucre
17. Nuestra Señora del Carmen
Carmen de Bolivar
90
794
Bolívar
18. San Jacinto
Igual
82
447
Bolívar
19. San Juan Nepomuceno
Igual
103
758
Bolívar
20. San Cayetano

80
310
Bolivar

21. Tetón®
Córdoba


Bolivar
22. Santo Tomás Cantuariense ®
Buenavista
19
105
Sucre
23. Cascajal
Cascajal
131
555
Sucre
24. Tacaloa
Tacaloa
119
561
Bolívar
25. Tacamocho
Tacamocho
189
955
Bolívar
26. Magangué®
Magangué
287
1.415
Bolívar
27. San Sebastián de Madrid
Madrid
99
593
Bolívar
28. El Retiro
Retiro
197
1.229
Bolívar
29. Tacasaluma®
Tacasaluma
109
596
Sucre
30. Santiago Apóstol
Santiago
89
368
Sucre
31. San Antonio Abad
Palmito
120
677
Sucre
32. San Antonio de Momil ®
Momil
208
1.164
Córdoba
33. Santa Cruz de Lorica®
Lorica
852
4.443
Córdoba
34. San Bernardo Abad®
San Bernardo del Viento
299
1.368
Córdoba
35. San Pedro Apóstol de Pinchorroy®
Pinchorroy
95
508
Sucre
36. San Antonio de Ciénaga de Oro
Ciénaga de Oro
151
824
Córdoba
37. Santero ®
San Artero
98
488
Córdoba
38. San Emigdio®
Chimá
115
595
Córdoba
39. San Agustín de Playa blanca
San Agustín
18
73
Bolivar
40. San Gerónimo de Buenavista
Montería
170
894
Córdoba
41. San Carlos de Colosina
San Carlos
108
480
Córdoba
42. San Pelayo
San Pelayo
276
1.475
Córdoba
43. Purísima Concepción®
Purísima
306
1.417
Córdoba
44. San Onofre de Torobé
San Onofre
178
879
Sucre
TOTAL

7.383
41.108

® Refundaciones 

Actualmente en estas poblaciones viven varios millones de ciudadanos de los 48 que lo hacen en el conjunto del país. Así se lo han reconocido algunas de los municipios que han levantado monumentos con su figura al fundador. Existen en Montería, Magangue, Sahagún, Since ….

Monumento a Antonio de la Torre en Montería
Algún experto sostiene que la labor repobladora llevada a cabo por Antonio de la Torre, fue la más importante, por su envergadura, llevada a cabo en Hispanoamérica.

domingo, 17 de noviembre de 2019

LAS PRIMERAS REFLEXIONES CIENTÍFICAS SOBRE EL SOROCHE O MAL DE ALTURA II


En los textos de la comisión de científicos no podían faltar las cuestiones de la altitud, aunque hasta esas fechas no se habían medido, por métodos fiables, muchas montañas en el mundo. De hecho, fueron los expedicionarios los primeros en hacerles saber a los ecuatorianos la altitud real en la que vivían.  Las mediciones se realizaron por los dos sistemas conocidos; el geométrico y el barométrico, inclinándose de forma mayoritaria por este último.

También aportaron interesantes relatos sobre las condiciones y fenómenos propios de la alta montaña y sus efectos sobre los organismos. El astrónomo y matemático francés Pierre Bougue, integrante de la expedición, dejó también constancia de la relación entre la altitud y la latitud, pues anotó que: las montañas que se encuentran en zonas templadas eran inhabitables pese a contar con menor altura que las de Quito. Esta ciudad se encuentra a 2.850 m.s.n.m, 231 metros más alta que el techo de Cantabria, Peña Vieja, donde la vida humana no es posible.

La Figure de la Terre, de Pierre Bogue. Método de medida mediante triangulación 

Este científico también anotaba en su obra: La figure de la Terre que: el paso de la cordillera antes de entrar en el valle de Quito, las mulas habían experimentado una gran lasitud, tal que necesitan dejarlas descansar cada siete u ocho pasos para que recuperasen el aliento.

Antonio de Ulloa, también padeció un episodio agudo del mal de altura. Fue ascendiendo el Pichincha para establecer allí una de las estaciones geodésicas. Cita: que con el cansancio natural, por forzada agitación de subir quatro horas continuas y con mucha sutileza del ayre, hacía desfallecer totalmente las fuerzas y faltando la respiración era insoportable la fatiga: llegando ésta a tal extremo que habiendo subido yo algo más de la mitad, caí al suelo, donde estuve por largo rato, sin poder tomar aliento, destituido del sentido; perdido el color y casi sofocado…y  .  Finalmente tuvo que regresar al pie de la montaña.

El pasillo entre cordilleras donde trabajó la comisión  geodésica.Extraído de Volcans des Cordilleres, de Alexandre de Humboldt

Antonio cita el mal de la puna, que afecta a todos salvo los habituadas a vivir en la zona - ¿aclimatación? -  cuyos síntomas son: la cabeza se desvanece, y se acalora con fuertísimos dolores; a esto se acompañan nauseas y fatigas, que producen vómitos biliosos; el cuerpo descaece y sienta la falta de fuerzas.. Con esta manifestación Ulloa está describiendo los síntomas propios del mal de altura.

Dibujo del Chimborazo y del Carihuairazo, extraído de Volcans des Cordilleres, de Alexandre de Humboldt

En definitiva estos científicos fueron los primeros europeos en rebasar  altitudes por encima de los 4.000 metros y al haber sufrido en sus propios cuerpos los síntomas de este mal, dejaron escritas para la ciencia las primeras notas sobre los efectos fisiológicos de la altitud.

Volcan Cayambe, extraído de Volcans des Cordilleres, de Alexandre de Humboldt


miércoles, 13 de noviembre de 2019

LAS PRIMERAS REFLEXIONES CIENTÍFICAS SOBRE EL SOROCHE O MAL DE ALTURA I


Hoy conocemos que la vida humana es posible a diferentes alturas según la latitud en la que nos encontremos y también conocemos que la presión atmosférica disminuye conforme aumenta la altitud y, como consecuencia de esta disminución, la presión del aire que respiramos sobre los pulmones es cada vez menor y, por lo tanto, el oxígeno pasa cada vez con más dificultad desde los pulmones a la sangre.

En definitiva, la altitud hace que el aporte de oxígeno disminuya progresivamente; a mayor altitud menor aporte. Las alteraciones relacionadas con esta escasez de oxígeno se conocen en América como soroche o mal de altura.

Sin embargo, estas certezas actuales eran desconocidas en la primera mitad del siglo XVIII, cuando se puso en marcha la Expedición Geodésica Hispano Francesa, en territorio de Ecuador, para medir la distancia equivalente a un grado de latitud en el ecuador terrestre, con el propósito de comprobar la forma de la tierra.

Monumento Mitad del Mundo. Avenida de los científicos participantes en la Expedición
Medir la longitud del grado de meridiano, mediante el establecimiento de una red de triangulación geodésica se produjo en un medio natural montañoso, con unos nevados que superaban los 4.000 metros de altitud y los más de 6.000 del Chimborazo, que durante muchos años se consideró la montaña más alta del planeta. Tardaron nueve años en realizar los cálculos, de 1735 a 1744.

Los científicos franceses, y los españoles que formaron parte de la expedición; Antonio de Ulloa y Jorge Juan, tuvieron que reconocer el terreno, ascender importantes montañas para instalar las señales, modificarlas si no disponían de observación adecuada y soportar in clemencias meteorológicas y naturales muy desagradables, donde ponían en riesgo sus vidas.

Mapa de la triangulación para efectuar las medidas (1)
Estos expedicionarios europeos se enfrentaban a altitudes desconocidas que iban a poder medir, mucho más altas que las europeas, sirviéndoles de referencia los textos de algunos conquistadores como los del Padre Acosta, en su Historia Natural y Moral de las Indias, publicado en 1590, donde manifiesta que: los puertos nevados de España y los Pirineos y los Alpes de Italia, son como casas ordinarias respecto de torres altas.

Acosta relata el tránsito que hubo que realizar en 1573 por las escaleras del Pariacaca en Perú, a 4.575 m.s.n.m., donde describe síndromes relacionados con el mal de altura y el clima propios de la gran altitud. La cima alcanza los 5.750 m.s.n.m.

Baste recordar que el Mont-Blanc, el pico más alto de la Unión Europea de 4.810 m.s.n.m. no fue coronado hasta 1786, casi cincuenta años más tarde que el trabajo desarrollado por nuestros científicos.

Jorge Juan y Antonio de Ulloa dejaron textos e informes sobre las observaciones astronómicas y físicas realizadas durante la Misión Geodésica y posteriores misiones en el continente, donde por primera vez se hacen aportaciones científicas sobre el soroche o mal de altura, que veremos en la siguiente entrada.

Informe de Jorge Juan y Antonio de Ulloa sobre al Expedición Geodésica
Personalmente he realizado algunos viajes por Ecuador, incluido el intento de subir al Chimborazo y visitas a la denominada Mitad del Mundo, la última en 2015, conociendo esa bella orografía ecuatoriana de nevados y volcanes, que la hacen única. 

Monumento Mitad del Mundo. Una pierna en cada hemisferio

(1) Invito a los lectores a descargar este mapa para verlo completo, donde se  recoge la triangulación efectuada en el corredor existente entre las dos cordilleras, y además aparecen reflejados los volcanes y nevados clásicos de Ecuador: Pichincha, Cotopaxi, Chimborazo, Tungurahua, Cayambe.... La ciudad de Quito aparece en la parte de abajo a la izquierda 

domingo, 3 de noviembre de 2019

LA ILUMINACIÓN PÚBLICA DE BOGOTÁ EN EL SIGLO XIX, A TRAVÉS DE DOS DIBUJOS


Charles Saffray y Edourd André fueron dos viajeros franceses que visitaron Nueva Granada durante el siglo XIX. Las impresiones de sus viajes fueron publicadas en la revista francesa Le Tour de Monde.

Saffray recorrió el país durante 1869 y sus impresiones publicadas en los años 1872 y 1873, mientras André lo hizo en 1875 y al siguiente año, y publicadas en los siguientes dos años. Las laminas que analizamos forman parte de esas publicaciones y se refieren a lo que ambos viajeros vieron en ese ultimo tercio del siglo XIX.


Ingenioso sistema de regulación del farol mediante polea. Posiblemente farol de vela
El alumbrado publico de Bogotá, tal como recoge el interesante trabajo  publicado:Historia de la empresa de Energía de Bogotá. 1896-1927.Tomo I. https://www.grupoenergiabogota.com/informacion-corporativa/historia#tab1 de varios autores, donde dedican un capitulo a la iluminación publica de la ciudad y, otro, a las descripciones que de la misma realizaron diversos viajeros que la visitaron, fue bastante caótica, retardada y en muchas ocasiones boicoteada.

Por ejemplo, el diplomático francés Le Moyne que vivió en Bogotá entre  1828 y 1839  nos relata que: en esa época no había mas de tres o cuatro calles alumbradas y eso de forma muy deficiente. En la calle Real que era la principal no había mas que seis faroles con una triste vela cada uno. En razón de esta oscuridad casi absoluta los vecinos de Bogotá tenían la costumbre, cuando salían por la noche de llevar un farolillo o hacerse acompañar por un criado que lo llevara...

Más tarde, ya en 1884, Miguel Cané relata que en esa época el visitante de Bogotá era como si se transportara a la España de Cervantes,  a la España del siglo XVIII y cita:  en las esquinas de lado a lado la cuerda que sujeta por la noche el farol de luz mortecina que una piedra remplaza durante el día. Al caer la tarde el sereno lo enciende y con pausado brazo lo eleva hasta su triste posición de ahorcado.


Calle bogotana. Farol regulado con poleas. En este caso el farol sobre extremo de la calle
En esta ultima cita, parece que habla de los faroles de las láminas presentadas que, a través de un ingenioso sistema de poleas, se pueden regular la altura de los mismos, desde el suelo para encenderlos, hasta la altura convenida para la iluminación de la calle. Este sistema tendría mayores riesgos de vandalismo que otros -farol fijo en altura- que el sereno debía evitar.

viernes, 1 de noviembre de 2019

ALFREDO, NOS DEJAS HUÉRFANOS


Ayer leyendo la prensa de Colombia a través de Internet, me entero con gran sorpresa del fallecimiento de Alfredo Molano. A este hombre le debo que, a través de la lectura de sus libros, haya podido aprender a interpretar y a conocer a Colombia.

Para un europeo entender lo acontecido en ese país en los últimos cincuenta años no es fácil. Alfredo me ayudó, cuando por motivos profesionales tuve que residir en él, los años 1996 y 1997, y pude adquirir  algunas de sus publicaciones que leía con fruición. Posteriores viajes -estoy casado con una colombiana- he ido completando las lecturas siempre interesantes de sus nuevas publicaciones.

Amenazado por los paramilitares tuvo que salir del país y exiliarse en España durante tres años, concretamente en Barcelona, donde escribió DESTERRADOS, Crónicas del desarraigo, en cuya introducción explicaba los motivos por los que tuvo que abandonar Colombia y lo que sentía y lo que echaba en falta en la ciudad de acogida.

Alfredo Molano. Fotografía de la Comisión de la Verdad de Colombia
En ese preámbulo decía: escribir sobre realidad de Europa es aún más difícil porque casi todas carecen de resonancia en nuestro infierno. ¿Qué importancia puede tener para mí el Plan Hidrológico de España, frente a los cincuenta campesinos asesinados a machete en Chengue por lo paramilitares?  Leo los debates a que ese plan da lugar y me parece que están hablando de los fósiles de los microorganismos encontrados en un meteorito caído de Marte hace cien años.

Alfredo nos ha dejado huérfanos, incluida a la Comisión de la Verdad en la que, sin minusvalorar al resto de comisionados, era una garantía en la tarea de poner en negro sobre blanco, lo ocurrido en Colombia en los últimos cincuenta años.  

Descansa en paz Alfredo. Muchos te echaremos de menos.

viernes, 25 de octubre de 2019

LA VERSATILIDAD DE LA PLAZA DE BOLÍVAR DE BOGOTÁ


La plaza de Bolívar de Bogotá es el epicentro del poder del país y es el primer lugar que se visita cuando uno llega a la ciudad. En la plaza se condensa el poder legislativo, Capitolio, el Judicial, Palacio de Justicia, el eclesial, Catedral y Palacio arzobispal y cerrando el rectángulo, el poder local, Alcaldía Mayor de la ciudad.

Sin embargo, esto no fue siempre así. La plaza era un espacio mercantil y comercial y únicamente ha aguantado el paso del tiempo la Catedral y el palacio anexo.

Plaza Mayor, hoy Plaza Bolívar en 1846
También ha aguantado el paso del tiempo tres de las esquinas de la plaza. Al nordeste todavía existe la famosa casa de José González Llorente, convertida hoy en Museo de la Independencia, al sureste, el famoso colegio mayor de San Bartolomé, que data de 1605 y, finalmente al suroeste, una bonita casa colonial, que acoge actualmente la oficina de información turística del centro histórico.    

Durante el siglo XIX fue una plaza muy versátil. Lo mismo se organizaban ceremonias dotadas de mucha parafernalia, que era ocupada por los campesinos de los alrededores de la ciudad, que comercializaban sus productos. 

Ceremonia en la Plaza Bolívar de finales de siglo XIX
Precisamente, de un día de mercado en la plaza, se aprovecharon los criollos organizados en el viejo Observatorio Astronómico, para planificar los sucesos del famoso 20 de julio de 1810, que supuso el inicio de la independencia de Colombia. Se explica muy bien en el museo que ocupa la antigua casa de Llorente.

Mercado en la plaza, al fondo las galerías Arrubla
De esta versatilidad hay algunos dibujos confeccionados por viajeros extranjeros que visitaron el país durante la segunda parte de ese siglo.

Plaza Bolívar hacia 1890. Capitolio enfrente, esquina izquierda colegio San Bartolomé y a la derecha las galerías Arrubla



domingo, 20 de octubre de 2019

A PROPÓSITO DE UNA FOTOGRAFÍA EN LA FRONTERA COLOMBO-VENEZOLANA


El canciller español Josep Borrell ha visitado Colombia en los últimos días. En su agenda estableció una visita a la frontera colombo-venezolana de Cúcuta, donde se concentra la mayor parte del éxodo venezolano hacia el vecino país y de paso hacia otros situados más al sur. Estuvo acompañado por el canciller colombiano Carlos Holmes.

Esta visita tenía extraordinaria importancia toda vez que Borrell será el próximo canciller de la Unión Europea, cargo muy importante. Conocer de primera mano el descalabro humano de la población venezolana y las necesidades del Gobierno colombiano para hacer frente a esa situación, era su tarea.

En la frontera fue increpado por un grupo de venezolanos como la que aparece en la fotografía, donde le acusa de cómplice de Maduro y traidor. La señora, sin duda una opositora venezolana, no tenía aspecto de formar parte del éxodo y si de una manifestación política, a la cual tiene todo el derecho.

Borrell increpado en la frontera colombo-venezolana
Conocemos las hondas convicciones democráticas de Borrell que, desde el gobierno de España y en Europa, se ha opuesto a cualquier intervención armada en Venezuela. Estas intervenciones, aparte de generar un gran dolor irreversible, se sabe cómo empiezan, pero no como finalizan. Además, forma parte de la cultura socialista y los principios son los principios.

La derecha venezolana y la señora de la pancarta debían conocer esto. Por muy grave que sea la situación interna venezolana, que lo es, deben ser ellos los que deban resolver sus problemas, con la ayuda humanitaria de los organismos multilaterales y gobiernos democráticos.

Así y todo, Borrell ha adelantado la donación de 55 millones de dolares del gobierno español, en tres años –ciento noventa mil millones de pesos colombianos, al cambio de hoy– cantidad nada despreciable, destinada al gobierno colombiano, para ayuda de los compatriotas de la señora de la pancarta, que se desparraman por el territorio colombiano.